El panel de El runrún del espectáculo recapitula la declaración de Moria Casán en la mesa de Mirta Legrand donde niega tener enojo con Susana Giménez. Reiteran la placa roja mostrando a Moria respondiendo que no tiene nada en contra de Susana, que sus comentarios son humor sarcástico y que se ayudaron mutuamente en sus carreras. Moria destaca que Susana nunca le dio motivos para odiarla y que son buenas compañeras.
Los panelistas profundizan en anécdotas picantes como el chupetín que Susana le dio a Moria en una revista, la presencia de Eduardo Celasco, exmarido de Mecha y hijo de Jorgelina Aranda, a quien Susana odiaba por celos relacionados con un hombre en común. Jorgelina Aranda era secretaria de Roberto Galán y compañera de Estelita, y Celasco fue echado de la producción del programa de Susana por vago y por salir de fiesta con Huberto.
El debate se anima con elogios a Moria como una mujer ocurrente, irónica y de buen corazón, mientras critican al doctor por llamarla "decorado" y sonar petitero o compadrito. Envían besos a Nanín Timolco y Adriana Aguirre, comparándolos con el panel actual por cotorrear tanto, todo en medio de menciones al buen rating del programa.
La charla concluye con un anuncio de información de último momento relacionada con la casa de Gran Hermano, pero el foco permanece en las rivalidades y lealtades entre las divas de la TV.