La paleontología estudia la vida pasada mediante fósiles de dinosaurios en la Patagonia argentina, enfocándose en el período Cretácico en la provincia de Río Negro. Las rocas sedimentarias expuestas por erosión revelan capas que reflejan antiguos ríos y lagos, donde se encuentran fósiles de dinosaurios, reptiles y otros animales que habitaron hace 90 a 65 millones de años.
En sitios como la Buitrera cerca del lago Ezequiel Ramos Mejía, se hallan restos de parientes del Unenlagia como el Buitreraptor, reptiles similares al Esfenodón, cocodrilos terrestres y serpientes que convivían con dinosaurios. Otras zonas como el Bajo de Santa Rosa y el sur de General Roca preservan fósiles de hace 75 a 70 millones de años, incluyendo dinosaurios con hocico ancho y pico de pato.
Los paleontólogos eligen áreas basados en mapas geológicos para maximizar hallazgos, evitando rocas como granito sin fósiles y priorizando sedimentos fluviales. Tramitan permisos, arman presupuestos para combustible y alojamiento, y preparan logística desde Buenos Aires hasta General Roca para excavaciones con picos, palas y pinceles.
El proceso incluye teoría, elección de objeto de estudio limitado a dinosaurios patagónicos cretácicos, exploración de campo, recolección cuidadosa y registro de datos ambientales. Estos ecosistemas fósiles muestran la evolución y distribución de especies antes de la extinción masiva hace 65 millones de años.