Natalia Andrea Remy, de 38 años con una cardiopatía congénita compleja conocida como tronco arterioso tipo 2, no puede someterse a un trasplante de corazón, pulmones y riñones debido al desgaste prematuro de sus órganos por falta de oxígeno desde el nacimiento y la dificultad de conseguir tres órganos compatibles al mismo tiempo.
Remy relató el derrumbe en Parque Patricios el martes a la madrugada, cuando una explosión sacudió el edificio; su vecino Gonzalo la bajó en brazos del octavo piso mientras su padre de 68 años subió por su tubo de oxígeno, dejando atrás su historia clínica en papel no digitalizada, esencial para emergencias médicas.
A pesar de la gravedad, Natalia enfrenta la situación con humor y chispa, inspirada en figuras como Gazaya y Moria Casán para desdramatizar; bromeó sobre buscar novio tras el caos y enfatizó que no le queda otra que tomarse las cosas así, cuidándose con lo que tiene mientras impulsa el protocolo Remy para trabajo remoto de personas vulnerables.
El programa anunció una segunda parte de la entrevista como inyección de amor y poder, prometiendo no perdérsela.