Luciana Martínez, ex participante trans de Gran Hermano edición ganada por Tato Algorta, enfrenta imputación por estafa bajo modalidad viudas negras junto a su amigo chef Cristian, cocinero en la discoteca Cocodrilo de Palermo. Fernanda Iglesias denunció en redes el robo de pertenencias a un turista americano en un hotel de Palermo, con pruebas como cámaras y declaraciones. Cristian fue detenido tras un evento nocturno y le están tomando declaraciones.
Amigos de Luciana aseguran por WhatsApp que ella está con abogados y no maneja su celular, enviando mensajes similares a varios contactos. Panelistas especulan que podría estar detenida en prisión preventiva, ya que no responde. Discuten la tipificación: no es formalmente 'viuda negra', sino probable hurto agravado o estafa, posiblemente con uso de estupefacientes para drogar víctimas, agravando con privación de libertad.
Una fuente sensible revela que Luciana, desde que salió de Gran Hermano, no tuvo mucho trabajo y pasó de la fama al olvido, lo que genera angustia y depresión común entre ex participantes. Mencionan el caso de Rocío Vanceo, quien se suicidó. El panelista Nachito remata: 'Que se busquen un trabajo honesto, este país se saca laburando'.