Carlos Álvarez, conocido como el Negro Álvarez, cuenta sus presentaciones internacionales en Australia, Uruguay, Paraguay, Miami y Nueva York. En el Crystal Palace de Nueva York, actuó ante mil doscientas personas en las primeras filas con público que parecía colombiano, saliendo nervioso pero triunfando con risas y vendiendo CDs firmados.
Una fan le revela que lo conoce por una canción que escuchó de una chica, destacando su alcance. En Cuba, durante una conferencia de prensa con Carlos Páez, una cubana menciona su tema "Soñé que comí un pollo", popular en fiestas porque alude a la escasez de pollo allá, y Álvarez lo canta completo en el programa.
La letra describe un sueño donde come un pollo servido por sirvientes, pero despierta a la pobreza real con galletitas de agua. Álvarez firma una remera a un fan, bromea sobre detalles y se despide efusivamente del programa La semana de Tarico Fake News, destacando el destino en su carrera que incluye roles dramáticos con Moria Casán y películas como Todo sobre el asado.
El humorista recuerda anécdotas previas como su bautizo en Argentinísima de Canal 8, discos de chistes numerados y participaciones en cine y telenovelas, atribuyendo su éxito al destino y Dios.