El Parque Nacional Calilegua en Jujuy se describe como reserva clave de biodiversidad donde nubes descansan entre árboles y el aire huele a tierra húmeda, formando el pulmón verde del norte argentino.
Creado en 1979 tras la donación de más de 76.000 hectáreas por la empresa Ledesma en 1975, protege las yungas, ecosistema frágil y rico, integrándose a la Reserva de Biósfera de Yungas con 1.350.000 hectáreas.
Representantes de Ledesma explican el rol pionero en la donación y el programa Paisaje Productivo Protegido, que conjuga producción y conservación junto a la Fundación Proyungas, incluyendo ordenamiento territorial, monitoreo de fauna y macroinvertebrados como indicadores ambientales.
Las áreas protegidas privadas de Ledesma actúan como amortiguación junto a parques como Baritú, demostrando compatibilidad entre empresa y naturaleza.