El Parque Nacional Calilegua en Jujuy, creado en 1979 tras la donación de más de 76.000 hectáreas por la empresa Ledesma en 1975, protege las yungas, un ecosistema frágil de selvas de montaña que se extiende desde Bolivia hasta Tucumán y forma parte de la Reserva de Biósfera de Yungas con 1.350.000 hectáreas.
El parque alberga más de 270 especies de árboles, 120 mamíferos y 400 aves, incluyendo especies emblemáticas amenazadas como el jaguareté, la taruca con solo 2.000 ejemplares en Argentina, oso melero, pecarí labiado y tucán grande. Cámaras trampa registran jaguaretés, indicando un ambiente natural intacto en la cabeza de la cadena alimenticia.
Ledesma colabora con la Fundación Proyungas en el programa Paisaje Productivo Protegido, que ordena territorios, monitorea fauna como estricoles y macroinvertebrados, y conjuga producción con conservación para alcanzar el objetivo global 30x30, protegiendo el 30% de la biodiversidad para 2030.
Las yungas generan arroyos que alimentan ríos como San Francisco y Bermejo, contribuyendo a cuencas hídricas vitales hasta el océano, y el parque preserva dos monumentos naturales: jaguareté y taruca, a lo largo de la ruta escénica provincial 83.
Guías destacan la humildad ante la naturaleza, que enseña diariamente y sostiene el planeta con funciones biológicas como dispersión de semillas y regeneración del bosque.