El ejército de Israel desplegó columnas de tanques e infantería en la frontera norte con Líbano ante el temor de una incursión de las milicias de Hezbollah. Las unidades permanecen apostadas en puntos estratégicos mientras la zona sufre fuego cruzado constante.
El gobierno israelí ordenó mantener el estado de alerta total para responder de forma inmediata a cualquier ataque. Esta medida se produce mientras el conflicto bélico en Medio Oriente entra en su tercera semana de máxima intensidad.
Las tropas refuerzan la presencia en la frontera norte de manera similar a lo que hace Estados Unidos en otras zonas.