Israel amenaza con devastar el sur de Líbano como hizo en Gaza, movilizando 450.000 reservistas y anunciando que no se retirará hasta cumplir sus objetivos, según reportó el enviado especial Santiago Montag desde Beirut. La crónica mostró carpas de desplazados en la zona costera de Beirut, provenientes del barrio Dahieh controlado por Hezbollah, evacuados por bombardeos israelíes hace dos semanas.
Al menos 800 civiles murieron, incluidos más de 100 niños, y entre 800.000 y un millón de personas fueron desplazadas, equivalente al 15% de la población libanesa, comparable a 6-7 millones en Argentina. Los centros de evacuados no dan abasto, obligando a muchos a instalar carpas en las calles, con quejas al gobierno por falta de refugios organizados.
La economía libanesa está devastada por guerras previas, crisis desde 2019, pandemia y ahora bombardeos que generan contaminación por polvillo de edificios derrumbados en zonas residenciales. No hay luz en muchas áreas y persisten tensiones internas, ya que desarmar a Hezbollah implicaría riesgo de guerra civil.