Israel llama a reservistas para desplegar soldados en el sur del Líbano ante ataques a Hezbollah, Irán y operaciones aéreas vía Siria hacia Irak, en un giro que pasa de bombardeos a presencia terrestre masiva, algo previsto desde el inicio de la guerra.
Nelson Castro reporta desde Tel Aviv que agencias hablan de una convocatoria de 450.000 reservistas, un número masivo aunque no todos se activen, mientras aviones israelíes atacan y no hay rebeliones en Irán ni Líbano; la noche está tranquila en Israel pese a la escalada.
Inicialmente ni Donald Trump ni Netanyahu querían tropas en terreno, pero el conflicto se extiende más de lo calculado; en Irán, el ministro de Exteriores Abbas Araghchi admite que 90 millones de iraníes carecen de internet mientras él sí lo tiene para "defender al pueblo", confirmando cierre informativo y solo imágenes de TV estatal.
Periodistas enfrentan dificultades para entrar a Irán por visados y ataques en Teherán, con fronteras prácticas cerradas y problemas de comunicación; circula comunicado del hijo del Shah, Reza Pahlavi, aunque EE.UU. no lo ve como alternativa política.