Israel prepara una invasión al sur de Líbano movilizando 450.000 reservistas a la frontera, según informa el enviado especial Santiago Montag desde Beirut. La situación de seguridad es compleja por alertas y ataques constantes de Israel sin aviso previo, sumados a tensiones internas en la sociedad libanesa con opiniones divididas sobre Hezbollah.
Algunos libaneses critican a Hezbollah por arrastrar al país a la guerra, otros lo apoyan y hay cansancio por años de conflictos, incluyendo guerras civiles, tensiones políticas, el asesinato del primer ministro en 2005 y más de un millón de refugiados sirios más medio millón palestinos que agravan la crisis económica.
El 70% de los libaneses vive en pobreza desde la crisis de 2019, con el país del tamaño de la mitad de Tucumán sufriendo bombardeos que desplazan a miles, como los 500.000 del barrio Dahiyeh en Beirut gobernado por Hezbollah, ahora en carpas en zonas costeras porque los centros de evacuados no dan abasto.
El alto el fuego de noviembre 2024 requería desarmar a Hezbollah para un ejército único, pero no se cumplió, y ahora Israel busca ocupar el sur previamente controlado. Montag muestra en vivo desplazados en carpas y destaca la muerte de numerosos niños en los bombardeos.