Gustavo Massi, hermano de Carmiña, condenó en vivo los insultos racistas que su hermana profirió contra Mavinga en Gran Hermano, describiéndola como recién bajada del barco, esclava o salida de una jaula, pero defendió que ella ya pidió disculpas y minimizó el incidente como un error en el juego.
Damián, marido de Mavinga, rechazó las disculpas de Carmiña por considerarlas insinceras, ya que no las pidió inmediatamente en el confesionario ni de forma privada, sino después de la expulsión, y comparó con la familia de Emanuel, que sí se contactó por Instagram para disculparse. El panel insistió en que Gustavo parecía más sincero al repudiar el acto, aunque intentaba suavizarlo por lazos familiares.
Gustavo explicó que en Paraguay ya ven el tema como persecución post-disculpas, que no tiene relación diaria con Carmiña pese a ser hermanos, y que publicó un posteo condenatorio para despegarse públicamente ante su candidatura política, criticando todo lo que está mal. Admitió no prever tal incidente, aunque el novio de Carmiña sí temía que fuera al límite.
El debate escaló con el conductor cuestionando la defensa débil de Gustavo ante el racismo, recordando discriminaciones en Latinoamérica, y el panel coincidiendo en que las disculpas deben ser inmediatas y genuinas, no ficcionadas para la salida televisiva con Georgina. Damián destacó que disculpas sinceras se hacen en privado, no en público.