La familia de Mavinga, encabezada por su marido Damián, rechazó las disculpas públicas de Carmiña, expulsada de Gran Hermano por comentarios racistas, y presentó una denuncia en la Fiscalía de San Isidro. En el programa, mostraron el video donde Carmiña pide perdón a la familia, pero Damián la tildó de altanera, soberbia e insincera, afirmando que solo lo hace por el reality y no refleja sus verdaderos pensamientos.
Los panelistas de A la Barbarossa coincidieron en que las disculpas de Carmiña son frías, distantes y de "boca para afuera", sin verdadero arrepentimiento. Criticaron que minimice el incidente como un "juego" inexistente con Mavinga, repita "no soy racista" y use excusas como haberla abrazado. Insistieron en que, como comunicadora paraguaya, avergüenza a su país con actitudes despectivas, incluso llamando "monito" a Brian.
Mavinga no conoce los detalles exactos del insulto racista y solo sabe que fue discriminada, lo que la angustió profundamente por su historia personal y el temor por sus hijas. Sus niñas están bien contenidas, comieron con su papá pese a la denuncia. Panelistas destacaron que Emanuel actuó como cómplice riendo y arengándola, luego mintió en la casa minimizando el hecho, lo que podría costarle la eliminación en la placa.
Amigas de Mavinga, Claudia y Yara, conectadas en vivo, también rechazaron las disculpas por no sonar sinceras y soberbias. Recordaron que Carmiña atacó por la espalda sin confianza previa y que nadie dice comentarios tan graves ni en privado. Culparon a Emanuel por no despegarse y anticiparon repercusiones para él en la votación.