El gobernador Osvaldo Jaldo permanece ausente en medio del caos por inundaciones en La Madrid, Tucumán, donde familias enteras perdieron todo por crecidas repentinas, duermen a la intemperie con animales sueltos y enfrentan riesgos de infecciones y enfermedades. Donantes solidarios forman colas eternas en la ruta, pero no pueden pasar porque políticos locales les exigen entregar las donaciones a ellos para repartirla a su nombre, bloqueando la ayuda directa a los damnificados.
El periodista Marco informa en vivo desde el lugar, mostrando niños corriendo en la ruta, adultos mayores y discapacitados descalzos en el barro, animales muertos flotando y vecinos organizando una olla popular con locro servido en baldes de pintura para no perder la dignidad. Conductores y residentes relatan cómo el agua les llegó por la cintura, destruyendo casas e inundando hasta un metro ochenta en algunos casos, dejando a hermanos discapacitados evacuados a San Miguel de Tucumán.
Conducen del programa critican duramente a Jaldo, preguntando dónde está mientras tuitea en vez de coordinar ayuda, y exigen su presencia inmediata junto a la gente que lo votó. Vecinos como Gabriela, vendedora ambulante de Barrio Victoria, y una casi arquitecta de La Madrid denuncian que las ayudas políticas son mínimas y solo para la foto, pidiendo obras hidráulicas nacionales para canalizar el agua que baja de Catamarca y afecta Tucumán y Santiago del Estero.
La solidaridad tucumana brilla con vecinos cocinando desde las ocho de la mañana hasta la noche, pero urge intervención del Ejército con cocinas de campaña y del gobierno nacional. Piden contacto con el ministro del Interior Diego Santilli para destrabar la situación, mientras recolectan donaciones en Retiro y Cañuelas: pañales, higiene, lavandina, alimentos no perecederos, agua y abrigos.