El gobierno nacional desvió 700 mil millones de pesos del impuesto a los combustibles, destinados por ley a obras hídricas, para lograr el superávit fiscal en lugar de ejecutar infraestructura contra inundaciones. En La Madrid, Tucumán, 6.000 habitantes quedaron evacuados tras lluvias que inundaron casas hasta dos metros de altura, obligándolos a dormir en gazebos junto a la ruta 157 sin ninguna asistencia estatal.
El periodista Sergio Ciriliano recorre en vivo las calles convertidas en un pueblo fantasma, con barro pegajoso, agua hasta la rodilla, ventanas destrozadas, robos en casas abandonadas y animales muertos flotando. Vecinos como Miguel de 63 años, los primos Andrés y Martín que durmieron parados como pingüinos en plantas altas, y Facundo de 50 años, que lo perdió todo, denuncian negligencia total de Nación, provincia y municipio.
La gestión anterior dejó listo para licitar un terraplén de contención en La Madrid, parte de 380 obras hídricas nacionales planificadas para 2023, pero el actual gobierno no ejecutó ninguna obra pública pese a recaudar 3 billones por ese impuesto en dos años y tres meses. El gobernador Osvaldo Jaldo, acusado de colaboracionista, no recibió fondos para obras pese a negociaciones por ATN.
Javier Milei viajará en seis días a Tucumán, a solo 100 kilómetros de La Madrid, para un foro económico con Patricia Bullrich y Gisandro Catalán, pero ignorará la crisis. Los vecinos claman por productos de limpieza como lavandina, ayuda contra leptospirosis y mano de obra para limpiar, ya que el agua aún corre con fuerza y es peligroso ingresar descalzos entre vidrios y latas.
La desidia es absoluta: familias nadaron para escapar, rompieron la ruta tarde para drenar y ahora enfrentan enfermedades sin vacunas suficientes en centros de salud. Solo ayuda privada y de vecinos sostiene al pueblo.