Beirut registra más de 800 muertos y 1.800 heridos por bombardeos israelíes contra Hezbollah, concentrados en suburbios sureños y edificios residenciales.
Un ataque en el centro de la ciudad dejó decenas de desplazados sin refugio durmiendo en calles. La ONU reporta entre 820.000 y un millón de desplazados, incluyendo 200.000 niños, con refugios al colapso y miles de civiles sin salud básica, como 11.000 mujeres embarazadas.
Antonio Guterres, secretario general de la ONU, visitó Beirut exigiendo fin de bombardeos, mientras la comunidad internacional pide fondos de emergencia por la crisis regional.
El conflicto histórico entre Hezbollah e Israel escaló con la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra Irán.