Adabel Guerrero, invitada en el programa, detalló sus rutinas de cuidado personal para mantenerse en forma como mamá, actriz y bailarina, incluyendo alimentación sana con proteínas y grasas balanceadas, gimnasio, cremas y tratamientos de plasma rico en plaquetas mensuales en cara, pelo, cuerpo y panza post-embarazo. Confesó haber sufrido bulimia en sus inicios en el baile clásico y la importancia de la terapia psicológica que la sacó de una depresión tras la muerte de su madre y problemas familiares.
Guerrero relató anécdotas clave de su carrera: llegó tarde a un casting para bailarinas en la obra de Reina Rich en 2006 debido a una tormenta, pero se quedó para figurín y terminó elegida como segunda vedette junto a Valeria Archimó, quien debutaba como primera vedette. Ese rol la impulsó al Bailando por un Sueño en 2008, donde despegaron su fama en televisión y espectáculos.
En actuación, se preparó obsesivamente con su coach Norma Angeleri para interpretar a Lapradón en la serie Coppola, superando prejuicios del ambiente. Luego, tras insistir con productores como Julieta Ortega, Pablo Cuello y Luciano Heredia, obtuvo un rol en la segunda temporada de El Barro, spin-off de El Marginal en Netflix, donde su personaje Brenda alcanzó el top 10 mundial y visibilidad global.
Respecto a la maternidad, reveló que le costó cuatro años quedar embarazada, con tratamientos invasivos, inyecciones, estudios y depresión mensual al llegar el período. Decidió priorizar los primeros años de su hija, ahora de casi ocho años, dedicándose fully pese a su obsesión con gérmenes, y ahora retoma carrera con más permisos.
La actriz enfatizó su pasión obsesiva por el trabajo, el autoconocimiento vía terapia en cada etapa vital y cómo puertas cerradas la llevaron a oportunidades mayores, emocionándose al recordar apoyos clave como su psicóloga inicial.