Adabel Guerrero reveló en el programa que le costó cuatro años quedar embarazada debido a infertilidad, con tratamientos intensos que incluyeron inyecciones en brazos y panza, estudios exhaustivos y depresión mensual al llegar el período. Decidió priorizar la maternidad tras lograrlo naturalmente, como un milagro después de posponer una inseminación por su obra Sherlock de Pepe Cibrián.
La actriz y bailarina explicó que se dedicó por completo a su hija durante los primeros ocho meses, obsesionada con los gérmenes, y enfatizó la importancia de estar presente en los siete primeros años para formar su carácter. Ahora, con la niña de casi ocho años, retoma su carrera actoral con videollamadas y menos culpa al irse a trabajar.
Guerrero compartió anécdotas de su regreso a los escenarios: en Familia Equivocada con Roxana Rantón, donde la visitó Leo Faraglia, y recientemente en microteatro Me río de Janeiro dirigida por Rantón. Invitó al público a verla en Sex los jueves a sábados en Gorriti Art Center, donde lleva seis años, y los miércoles en Microtraición en Avil.
Previamente, había confesado bulimia en sus inicios en baile clásico, terapias psicológicas post-depresión y rutinas de cuidado con alimentación balanceada, gimnasio y plasma rico en plaquetas.