Adabel Guerrero, invitada en el programa, compartió sus rutinas de cuidado personal para mantenerse en forma a pesar de su agenda exigente como mamá, actriz y bailarina. Ella enfatiza una alimentación sana diaria con proteínas y grasas balanceadas, gimnasio para preservar masa muscular, cremas, y tratamientos naturales como plasma rico en plaquetas una vez por mes en cara, pelo, cuerpo y panza post-embarazo.
Guerrero confesó que ocasionalmente se permite pizza y cerveza, pero toma suplementos como vitamina C, B12, espirulina y centella asiática. Aprendió sobre nutrición desde niña bailando clásico, donde nutricionistas la controlaban para estar delgada, y sigue informándose porque las recomendaciones cambian.
La vedette relató traumas profundos en el ballet clásico con Iñaki Urlezaga, donde la tildaban de gorda por su contextura musculosa y huesos grandes, sufriendo trastornos alimenticios como bulimia y días sin comer. Tras la muerte de su madre y rechazos en roles, abandonó la danza a los 21 años, hizo terapia y cambió a comedias musicales como El fantasma de Canterville con Pérez y Brian en 2003.
Guerrero destacó la terapia psicológica como clave para superar rechazos en castings y depresión, recomendándola para el autoconocimiento en cada etapa vital. Mencionó llegar tarde a un casting para Gerardo Cheruti con Reina Reech, pero eso le abrió otras puertas en su carrera.