La Defensa Civil alertó una nueva inundación en Madrid, Tucumán, para las 17 u 18 horas tras abrir las compuertas del dique Escava por el río Marape, que ya afectó a 4.500 personas en la crecida anterior con casas bajo dos metros de agua y pérdidas totales de electrodomésticos y muebles.
El cronista Marco mostró en vivo cómo la ruta 157 actúa como dique improvisado a un metro y medio sobre las casas, con caños de emergencia insuficientes para drenar el caudal que baja desde Catamarca por fuertes lluvias, repitiendo el desastre de 2017 cuando el agua llegó a casi los techos y dejó marcas de hasta 1,9 metros en las paredes.
Vecinos desesperados relataron haber perdido todo, incluyendo cibercafés, herramientas de trabajo y mascotas que deambulan perdidas o mueren ahogadas, sin luz ni comunicación por cortes de servicio, sacando lodo con palas y colgando camas para secarlas, aunque temen que se mojen de nuevo sin prevención adecuada.
El estudio criticó la falta de obras preventivas pese a inundaciones cíclicas cada 5 a 9 años, acusando a autoridades de robar fondos y no importarles los damnificados, exigiendo presencia del gobernador Osvaldo Jaldo y Javier Milei para resolver, ante alerta naranja por 100 mm más de lluvia hasta martes.
Sin soluciones estructurales como cantarillas adecuadas, los vecinos enfrentan pánico ante la inminente crecida confirmada oficialmente, con el equipo en vivo listo para mostrar el ingreso del agua si ocurre.