En el Parrilla Fest del Hipódromo de Palermo, el equipo de Asado Campero liderado por Dilmar arma una degustación en vivo de vacío jugoso que genera filas interminables de turistas internacionales ansiosos por probar la carne argentina. Turistas de Estados Unidos, Perú, Chile, Brasil, Ecuador, Puerto Rico y Córdoba se suman entusiastas, elogiando su sabor espectacular, blandura al punto y acompañamientos como chimichurri, papas fritas y pan. Niños y hasta un perro pastora húngara llamado Irga prueban porciones, mientras los conductores reparten con alegría y buena onda.
Dilmar y Rodri explican el maridaje ideal para el asado: Torrontés o Pinot para abreboca con empanadas, Malbec con cuerpo para vacío o costilla, más aperitivos como amargo o Gancia. Comparten anécdotas sobre restricciones a parrillas de carbón en departamentos, costanera y EE.UU., donde los bomberos intervienen por el humo, contrastando con este festival que revive el ritual tradicional en el corazón de Buenos Aires.
Dilmar anuncia la apertura de su nuevo restaurante Paibas por Asado Campero en Juan B. Justo 2190, Capital Federal, e invita a la inauguración a la gente de La Nación. Extraña la tranquilidad del campo entrerriano y el contacto con la naturaleza, pero disfruta el tráfico de visitantes. El evento, organizado por Buenos Aires Markets, dura hasta la medianoche hoy y mañana de mediodía a 12, atrayendo hermanos latinoamericanos con asado, vinos y paseo hipódromo.
Entrevistan a comensales locales que definen el asado como familia, unión, vida y pasión, representando todo para ellos. La cobertura en vivo suma 7 puntos de rating, con Dilmar como posible cronista estrella, mientras la gente celebra choris, achuras y vacío en mesas compartidas.