Donald Trump posteó que bajo sus órdenes EE.UU. ejecutó uno de los bombardeos más poderosos de la historia en Oriente Medio, destruyendo todos los objetivos militares en la isla de Karg, clave para la exportación petrolera de Irán.
Trump optó por no atacar la infraestructura petrolera por razones de seguridad, pero advirtió que si Irán interfiere en el Estrecho de Hormuz, reconsiderará y la destruirá. La isla concentra el 80-90% de la capacidad exportadora iraní, vital para su economía.
El mensaje a Irán es claro: dejen libre el paso de barcos o colapsará su economía petrolera. El bombardeo aniquiló objetivos militares sin tocar pozos.