Los senadores se aumentaron la dieta a casi 10.000 dólares en una votación escandalosa donde se enganchó su sueldo a las paritarias de trabajadores del Congreso, en una sesión del 17 de abril donde el senador Lusto levantó la mano vergonzosamente.
Victoria Villarruel, presidenta del Senado, es criticada por el gobierno por no impedir el aumento, con Luis Petri acusándola de funcional a la oposición y apostar al fracaso de Milei, aunque un periodista experto aclaró que no podía desconocer la votación del Pleno.
Panelistas debaten si Villarruel es golpista por reuniones con Macri, Isabel Perón y Quintela, mientras ella respondió con un "me gusta" a un tuit sobre "el ajuste lo paga la caspa".
Senadores opositores como Mayans tienen hasta 37 asesores pagados por el Estado, criticados por dar lecciones sobre gastos públicos.