Estados Unidos reportó 7 militares muertos y 140 heridos en los primeros días de la operación Furia Épica contra Irán, rompiendo las promesas de Donald Trump de no iniciar nuevas guerras y ser un pacificador. Seis soldados murieron el 1 de marzo por un dron en la base de Port Shuaiba en Kuwait, con Trump recibiendo los cuerpos en Dover el 7 de marzo. CBS News describió la escena como sombría y caótica.
El Pentágono confirmó que 108 heridos volvieron al servicio y 8 estaban graves, según el portavoz John Parnell. Los costos económicos escalaron: 630 millones de dólares en reforzamiento previo, según Elaine McCaskill del American Enterprise Institute, y 3.700 millones en las primeras 100 horas (891 millones por día), estimó el Center for Strategic and International Studies con datos del Departamento de Defensa.
Los gastos se dividen en operativos, municiones y reposición de pérdidas. Algunos requieren fondos extras del Congreso. Especialistas como Heidi Peltier de la Universidad de Brown advierten que cifras iniciales subestiman, por deuda, intereses, veteranos y bloqueos como el Estrecho de Hormuz, superando precedentes en Medio Oriente.
Donald Trump dio mensajes contradictorios: declaró victoria rápida ayer, pero no descartó tropas terrestres, generando críticas demócratas por amenazas a vidas y falta de claridad en objetivos. Encuesta del Washington Post muestra 42% a favor, 40% en contra y mayoría ve inaceptables las bajas.
Tras 13 días, el conflicto complica la promesa de Trump de cuatro semanas, con críticas crecientes a su gestión.