Manifestantes en Ciego de Ávila, cerca de La Habana, incendian la sede del Partido Comunista cubano en medio de protestas masivas por apagones, escasez de alimentos y combustible, agravadas por la crisis energética que deja solo dos horas de luz al día.
El líder cubano Miguel Díaz-Canel admite en cadena nacional negociaciones con Estados Unidos para resolver problemas bilaterales, áreas de cooperación y garantizar paz regional, en un reconocimiento inédito tras 37 años del régimen que impactó a la población y desató las calles.
Díaz-Canel culpa al "bloqueo energético" de EE.UU. por la crisis, rechazando injurias a la revolución y al gobierno, mientras la oposición sale a manifestarse con corridas y quema de sedes partidarias, en un contexto de presión de Donald Trump por un cambio de régimen.
La caída de Maduro en Venezuela cortó el suministro de petróleo a Cuba, agudizando la crisis económica y permitiendo que la gente reaccione en las calles, con imágenes en vivo de disturbios en barrios como el "barrio ciego".
Trump impulsa intervenciones globales para reposicionar a EE.UU., similar a acciones en Medio Oriente y contra dictaduras como la de Maduro.