Manifestantes en el municipio de Morón, Ciego de Ávila, incendiaron la sede local del Partido Comunista en medio de protestas por la crisis energética, dejando al menos un herido de bala según reportes.
Imágenes recorren el mundo mostrando caos con cacerolazos sin luz, similares a los argentinos, donde los ciudadanos ingresaron a la sede, sacaron mobiliario, cuadros y propaganda para quemarlos en la calle al grito de consignas contra el régimen de más de 60 años.
La disidente Rosa María Pallá denunció la situación en redes sociales, mientras el presidente Miguel Díaz-Canel culpó al bloqueo energético de Estados Unidos, negando responsabilidad del gobierno o la revolución y reconociendo malestar legítimo pero lamentando injurias contra las instituciones.
Elisa Triota exigió en redes el fin de la "dictadura longeva y aprobiosa", mensaje retuiteado por el presidente Javier Milei, destacando que el régimen no controla los reclamos populares en medio de la falta de combustible y electricidad.