Las protestas contra el presidente Daniel Noboa se intensificaron en Quito por la reforma laboral que permite turnos de hasta 10 horas diarias en la semana de 40 horas, considerada precarizadora por los sindicatos.
Líderes como Nelson Erazo y Giovanni Atiguana advierten que son el inicio de movilizaciones en varias ciudades si el gobierno no reconsidera su estrategia económica.
Hubo enfrentamientos con la policía, gases lacrimógenos, cánticos de "Fuera Noboa" y quema de banderas estadounidenses en reclamo por derechos laborales.
Los trabajadores luchan por limitar las jornadas y mejorar condiciones en medio de alta tensión.