Manifestantes en Cuba incendiaron una sede del Partido Comunista durante protestas continuas de más de una semana por cortes de luz, falta de alimentos y agua. Un cubano radicado en Argentina relató la desesperación del pueblo, balearon a un chico de 15 años y exigió presión internacional de democracias para derrocar al régimen que lleva 67 años en el poder.
El debate se calentó al discutir el rol histórico de Cuba en desestabilizar América Latina con guerrillas desde 1959, entrenamiento de terroristas y alianzas con Hezbollah, Irán y Rusia en Venezuela. El cubano citó documentos checos y el libro de Tata Yofre para respaldar que Cuba promovió guerrillas en la región, incluyendo Argentina.
El interlocutor defendió que las dictaduras como la de Videla en Argentina o Pinochet en Chile no fueron culpa de Cuba sino de planes como Cóndor de Estados Unidos, y criticó el bloqueo yanqui que impide venta de petróleo a Cuba agravando la pobreza. Insistieron en que correlación no es causación y pidieron enfocarse en la crisis actual.
Propusieron soluciones como amnistía bilateral al estilo Trump en Venezuela o comisión de la verdad como en Sudáfrica para evitar guerra civil. La sociedad civil cubana lleva 40 años pidiendo transición pacífica sin respuesta del régimen represivo, que tiene más de 1200 presos políticos documentados.
Los cubanos perdieron el miedo y exigen que el régimen caiga ya, con apoyo de Estados Unidos y democracias para acorralarlo, mientras el bloqueo real lo ejerce el propio gobierno cubano contra su pueblo.