Los jurados anunciaron que al final de la noche quedarán solo seis participantes tras eliminar a dos más. Los cocineros levantaron cajas y descubrieron un pulpo como protagonista del próximo desafío, recibido con sorpresa y aplausos.
Entró Pedro Barrio, especialista invitado, quien enfatizó que ningún chef se gradúa sin dominar el pulpo. Explicó que debe ser el protagonista del plato, acompañado por elementos suaves que no lo tapen, y que la piel es clave para no romperse ni quedar tensa.
Pedro detalló la técnica de "asustar al pulpo": sumergirlo tres veces en agua hirviendo sin sal para fijar la piel y enroscar naturalmente los tentáculos. Luego, cocinarlo tapado con algo de agua, ajustando tiempo según tamaño y temperatura.
Los concursantes anotaron las técnicas clave mientras Pedro demostraba el proceso en vivo, preparando el pulpo para una cocción profesional.