Hezbollah, brazo armado de Irán, se activa como el grupo terrorista más dinámico del mundo, con decenas de células detectadas globalmente que el Mossad persigue para prevenir ataques a instituciones judías e israelíes.
Panelistas discuten si se trata de lobos solitarios o células dormidas sofisticadas, recordando incidentes como el ataque en Michigan y alertando sobre amenazas inminentes.
Irán genera caos mayor posible, pero su situación económica interna limita su capacidad sostenida para una guerra global, según los analistas.
El Mossad se enfoca ahora en neutralizar estas redes ante el riesgo de atentados coordinados.