Yair Lapid, líder de la oposición israelí, reveló que Irán mintió durante las negociaciones en Omán al presumir ante el mediador estadounidense Steven Witkoff que acumularon uranio enriquecido suficiente para 11 bombas atómicas. Según Lapid, las charlas no fueron genuinas sino un engaño para ganar tiempo y avanzar en sus programas nuclear y de misiles balísticos.
Lapid defendió los objetivos de la guerra de Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní: destruir el programa nuclear y de misiles, y crear condiciones para que el pueblo iraní derroque al régimen por sí mismo. Recordó las protestas de enero masacradas por los Basij y Guardias Revolucionarios, y afirmó que ahora los iraníes no se sienten solos ante la ofensiva.
Sobre las acusaciones de que no fue decisión del presidente Trump atacar Irán, Lapid lo descartó rotundamente y elogió su coraje y claridad moral. Admitió tragedias como el bombardeo a una escuela en Irán, pero acusó a los iraníes de atacar intencionalmente civiles, escuelas e hospitales israelíes.
En cuanto a los proxies iraníes como Hezbollah en Líbano, Lapid culpó a Irán por escalar bombardeando países del Golfo como Arabia Saudita, Kuwait y Omán. Propuso combatir ferozmente a Hezbollah, empujarlo más allá del río Litani y negociar simultáneamente con el gobierno libanés para que controle al grupo terrorista.
Lapid descartó que la guerra derive en un conflicto interminable y destacó que los ataques iraníes unieron una coalición con saudíes, emiratíes y omaníes contra la violencia rogue de Teherán, lo que tendrá un rebote negativo para el régimen.