En la reunión de prosperidad de los lunes en la Iglesia Universal, regalan una carpeta para proyectos, pero enfatizan que primero la persona debe estar bien por dentro para que se cumplan.
Mauro Cisneros, ahora gerente general y dueño de una empresa de tecnología, contó su testimonio: sufría adicciones a alcohol y drogas, depresión que lo aislaba semanas, perdía trabajos, discutía con su esposa embarazada, vivían en pieza prestada sin comida porque él gastaba en vicios.
Tras unirse a la Iglesia Universal, recibió al Espíritu Santo, dejó las adicciones, restauró su familia con dos hijos, conquistó empresa, auto cero km, flota de vehículos, viajes a Misiones, Córdoba y Templo de Salomón en Brasil, y vive sin faltantes económicos.
El conductor Maximiliano destaca que Mauro restauró familia y prosperó al priorizar lo espiritual. Despide invitando a la Catedral en Berazategui avenida 14 esquina 137, puertas abiertas todos los días, y menciona evento el 3 de abril con aceite de luz.