La guerra en Irán genera preocupación entre los más de 300.000 iraníes exiliados en Alemania, la mayor comunidad en Europa, por familiares atrapados y posibles represalias del régimen.
Muchos critican al régimen islámico y observan la situación con sentimientos encontrados tras la muerte del ayatolá Ali Khamenei, sucedido por su hijo Moctavá como líder supremo. Alertan sobre inteligencia iraní y terrorismo de Estado en Europa.
Hale Ramandi, exiliada en el norte de Alemania, recibe noticias constantes de Teherán y afirma que "nada es peor que ese régimen", pese a los horrores de la guerra mostrados en imágenes de bombardeos.
Oleadas de exilio llegaron tras la revolución islámica (8.000), la guerra Irán-Irak (25.000 en 1986), protestas de 2009 y manifestaciones de 2023.