Irán disparó una nueva andanada de misiles balísticos hacia Jerusalén, el centro de Israel y Eilat en la frontera con Egipto y Jordania. Dos personas resultaron heridas por restos de un misil interceptado, incluido un niño de 12 años en estado grave.
La corresponsal Gaby Astroch reportó desde Israel que las sirenas sonaron por segunda vez en el centro y Jerusalén esa mañana, mientras el norte enfrentó más de 10 alertas por misiles de Irán y Hezbolá desde Líbano. Israel respondió con incursiones en Líbano.
El misil en Eilat tenía ojiva de racimo con miles de fragmentos, interceptado por la Cúpula de Hierro. Astroch vinculó el ataque a declaraciones previas de Donald Trump sobre momentos decisivos en la guerra, incluyendo un ataque a la isla de Kark.