Varios fieles dieron testimonios emocionantes de curaciones instantáneas durante el servicio religioso, justo después de la oración del pastor contra dolores y enfermedades.
Una hermana contó que sus hombros le dolían intensamente, pero a partir del momento de la oración pudo levantarlos sin dolor alguno. El pastor la animó a demostrarlo en vivo, confirmando la sanidad completa.
Otra fiel relató que sentía entumecimiento en una pierna durante la segunda oración, pero la cura terminó inmediatamente. Un hombre afirmó que el dolor en su brazo, que duraba dos semanas, desapareció por completo.
El pastor preguntó por más casos de curaciones en la columna, nódulos o quistes, y también mencionó alivio de angustia en alguien del fondo, invitando a todos a sentarse para continuar el programa.