Estudiantes de la Universidad Central de Caracas salen a las calles por primera vez en protesta contra presos políticos, pese a la Ley de Amnistía de la Asamblea Nacional, con más de mil detenidos por disentir según ONG.
Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, el activismo estudiantil se atreve a abandonar el campus, que antes ofrecía protección contra golpizas y detenciones, denunciando torturas como descargas eléctricas y asfixia reportadas por Naciones Unidas.
Los manifestantes exigen derogar leyes contra odio y terrorismo vistas como opresión, elecciones libres, liberación de presos y reinstitucionalización de un Estado destruido por el Partido Socialista.
El panel debate si Venezuela es libre: la dictadura persiste como sistema sin cabeza, con Delcy Rodríguez más peligrosa que Maduro y funcional a EE.UU. hasta una transición real.
Se especula que Delcy negoció la entrega de Maduro para su supervivencia política.