El régimen cubano liberó a 51 presos políticos en un gesto habitual para aparentar distensión, mientras se reportan negociaciones secretas con Estados Unidos que involucran a altos miembros como el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias Raulito o El Cangrejo.
Las protestas en Morón, Ciego de Ávila, incluyeron un incendio en la sede del Partido Comunista provocado por manifestantes desesperados por la crisis de combustibles y hambre, agravada por el bloqueo de Donald Trump, dejando un herido de bala y señalando que el pueblo perdió el miedo tras años de cacerolazos silenciosos.
Miguel Díaz-Canel admitió negociaciones, posiblemente sobre una transición al estilo venezolano, con Trump buscando sacar al actual líder sin cambio absoluto, involucrando a la burguesía pseudo-revolucionaria del régimen y un posible co-gobierno o protectorado estadounidense.
Natalia Nivier-Fibart describió el momento como distinto por la intervención de Trump y la rebelión popular, aunque Cuba tiene menor peso económico y estratégico que Venezuela. El programa A24 Internacional destaca la crisis cubana como foco clave para la próxima semana.