Ciudadanos en el norte de Irán denunciaron haber encontrado misiles de racimo sin explotar en las calles tras los ataques con ojiva de racimo lanzados por Irán. Las autoridades activaron protocolos especiales con operarios y maquinaria para desactivar estas bombas peligrosas que quedaron tiradas en la vía pública.
La periodista Gaby explicó que estos misiles no explotaron en el momento del impacto, pero representan un riesgo inminente porque podrían detonar accidentalmente si alguien los manipula, como un niño tirando de una soga o pasando por la calle. La situación generó intervenciones urgentes para evitar tragedias.
El equipo cerró la nota deseando mejores noticias para el día siguiente, destacando la gravedad del relato desde Irán.