Bernard Boursicot y Shi Pei Pu fueron condenados a seis años de prisión en 1986 por espionaje, aunque el juicio duró cuatro años y se consideró que no había espionaje real, solo tonterías como pasaportes. En 1988 los indultaron y salieron libres con penas leves por la naturaleza absurda del caso.
Shi Pei Pu, el espía chino que se hizo pasar por mujer durante 20 años, murió en 2017 a los 70 años. Boursicot, con 83 años en ese momento, vivía en París. El hijo adoptado, comprado en un orfanato chino, fue llevado a Francia, inscrito en la escuela con el nombre Bernard y criado por Boursicot, aunque luego formó su propia familia y se separó de él.
El relator destacó la incredulidad de la historia: Boursicot creyó tener un hijo con su "esposa" Shi Pei Pu, quien siempre fue hombre y usaba la habilidad de retraer genitales para el engaño. El panel reaccionó con asombro, mostrando fotos de la pareja y calificándola de "historia increíble" y "maravillosa".
Durante la Revolución Cultural en China de 1964, Boursicot, un francés de 20 años en la embajada en Pekín, se enamoró de la "bailarina" Shi Pei Pu, pasando documentos secretos por 20 años sin saber la verdad, hasta su arresto en 1983.