Bernard Boursicot, un joven francés empleado en la embajada de Francia en Pekín, se enamoró perdidamente en 1964 de la supuesta bailarina china Shi Pei Pu (o Xi Pei Pu) durante la Revolución Cultural de Mao, un régimen que prohibía relaciones con occidentales y generaba un quilombo total con controles estrictos y miles de muertos.
La relación fue un secreto a escondidas por años, con encuentros esporádicos. En 1968, ella le anuncia un embarazo imposible en ese contexto, y por medios informales él se entera del nacimiento de un varón llamado Xi Dudu. Trasladado primero a Mongolia en 1969 y luego a París en 1971, mantuvieron contacto por cartas que tardaban meses, todo bajo vigilancia china.
En 1972, Shi viaja a París autorizada por el Estado chino para un espectáculo y le muestra una foto borrosa del "hijo". Para "mantenerlo", le pide documentos de la cancillería francesa. Enamorado ciegamente, Boursicot comienza a filtrar papeles administrativos no ultra secretos sobre relaciones franco-chinas, rebuscándose para complacerla, mientras Mao muere en 1976 y China se abre un poco.
Los servicios franceses detectan faltantes y en 1982 arrestan a ambos por espionaje en París tras años de juicio. La bomba: exámenes revelan que Shi Pei Pu era hombre todo el tiempo, con habilidad para "retraer genitales" y apariencia ambigua. El "hijo" Xi Dudu era un chico comprado en un orfanato chino, adoptado por Boursicot en 1986 e inscrito en escuela parisina.
El relator mostró fotos del caso, destacando el engaño monumental de casi 20 años donde el espía chino se hizo pasar por mujer delicada para sacar información, dejando a Boursicot destruido pero adoptando al pibe "sin comerla ni beberla".