Expertos del programa advierten que ANSES ignora certificaciones de servicios presentadas por jubilados, a pesar de contar con 30 años de aportes y documentos certificados por empleadores y bancos. Explican que antes servían para probar aportes no registrados, pero ahora las rechazan argumentando que todo está en el sistema.
Con la reforma laboral, las certificaciones pasan a formato digital en AFIP con plazo de 45 días, pero persisten problemas si los aportes no figuran correctamente. Para tareas insalubres o diferenciales, aún se requiere la certificación del empleador, y ANSES puede verificar in situ las tareas realizadas.
Otros jubilados consultan por historiales incompletos de aportes insalubres, reparación histórica que no eleva el haber sobre la mínima pese a 45 años de aportes, pagos demorados de años faltantes en juicio, combinación de aportes en comercio y monotributo, premios por jubilación en estatales, retiro por invalidez en penitenciarios permitiendo ejercicio liberal, moratoria para monotributistas con hijos y aportes rurales.
Los panelistas destacan la vergüenza de cobrar la mínima tras 45 años de aportes y recomiendan juicios por movilidad si no se recibe el bono de vulnerabilidad, que tiene gran incidencia. Prometen analizar la canasta del jubilado e inflación rubro por rubro tras el corte comercial.