Manuel Adorni, jefe de gabinete, envió un texto explicando su viaje en avión privado a Uruguay: se trató de vacaciones postergadas por su cargo, realizadas con su amigo Marcelo Grandío con quien tiene más de diez años de relación, y cada uno pagó su parte.
Adorni enfatizó que aspectos de su vida privada, especialmente de su mujer e hijos menores, no deberían ser asunto nacional, pero aclaró que no es la primera vez que viajan juntos y rechazó la "maldad" y "operación" para dañarlo en un país con trauma por corrupción.
El gobierno de Javier Milei puso una vara alta al restringir comitivas y no llevar periodistas en vuelos oficiales, lo que genera mayor escrutinio público.
Panelistas destacaron que explicar gastos es necesario por el contexto de sospechas, aunque reconocen virtud en que la sociedad vigile a funcionarios; el origen fue una foto casual en un aeropuerto y previa visita a la tumba del rebelde con Radio High.
Adorni considera injusto tener que justificar ante operaciones políticas, mientras el conductor planea un editorial titulado "tiros en los pies" por errores del gobierno.