Manuel Adorni, jefe de gabinete, generó polémica al ser visto con su familia abordando un avión privado rumbo a Punta del Este, una imagen que despierta sospechas sobre pagos y privilegios en medio del trauma por corrupción en Argentina.
El gobierno libertario cerró filas en apoyo a Adorni, con Javier Milei, la secretaria general de la Presidencia y Santiago Caputo respaldándolo públicamente vía redes, pese a que la Procuraduría de Investigaciones Administrativas abrió una pesquisa por el viaje.
El conductor, que conoció a Adorni en su equipo previo, defiende su integridad personal pero critica la falta de explicaciones claras, recordando que el propio gobierno de Milei restringió comitivas oficiales y ahora enfrenta el mismo escrutinio por usar aviones privados.
Adorni justificó el viaje diciendo que pagó 940 dólares por pasajero, similar a un vuelo comercial, y que necesitaba 'deslomar' tras estresantes viajes a Nueva York para promocionar Argentina, pero tales frases caen mal en un contexto de ajuste económico.
Se comparó con prácticas pasadas de presidentes como Carlos Menem o Alberto Fernández, y con casos como el de Claudio Tapia en la AFA, subrayando que funcionarios deben rendir cuentas sin hipérboles ante el dinero público.