La inflación de febrero se mantuvo en un 2,9%, igual que enero, según el INDEC, rompiendo el patrón de bajas históricas en ese mes. Rubros esenciales como vivienda y servicios saltaron un 6,8% por tarifas de luz, gas y agua preestablecidas por el gobierno, superando ampliamente el promedio nacional.
Los alimentos registraron un 3,3%, también por encima, con productos clave como pollo entero al 10,2%, naranja al 8,7%, paleta al 8,1%, cuadril y nalga al 8%. Esto refleja caída en el consumo y complica la canasta básica alimentaria, pese a bajas estacionales en limón o lechuga.
El noreste argentino vio alimentos subir un 4,5%, Patagonia solo 2,5%. Proyecciones oficiales de inflación cero en junio quedaron descartadas. Informes de UCA alertan que trabajadores omiten comidas por falta de ingresos.
La nueva medición del INDEC se discute por no captar usos reales de servicios argentinos, impactando en la inflación sentida diariamente.