El periodista Sergio Cirigliano reporta en vivo desde La Madrid, en Tucumán, donde 6.000 personas evacuadas por inundaciones regresan por primera vez a sus hogares tres días después del temporal, encontrando casas con hasta dos metros de agua y pérdidas totales de pertenencias, electrodomésticos y negocios.
Los vecinos, como Arturo Reyes Brito, muestran sus viviendas vacías y comienzan la limpieza con lavandina en medio del agua estancada, mientras familias viven bajo lonas al costado de la ruta 157 con niños, adultos mayores y mascotas, por temor a robos confirmados durante la evacuación y porque los centros evacuados no dan abasto para tantos damnificados.
El agua, que alcanzó marcas visibles en paredes y puertas de comercios como una pollería y una despensa familiar de 38 años, dejó a pescadores ayudando a rescatados en techos con provisiones básicas. Un veterinario advirtió previamente sobre el riesgo de leptospirosis por las condiciones insalubres, agravadas por la falta de obras hidráulicas: pasaron de 11 a solo tres desagües, y los cortes de ruta llegaron tarde tras 250 milímetros de lluvia en dos días.
La ayuda estatal brilla por su ausencia, según denuncian los afectados, que duermen a la intemperie pese a los esfuerzos por drenar y recuperar lo poco salvable, como camas de madera expuestas al sol.