Natalia, una vecina de La Madrid en Tucumán, perdió por completo su despensa familiar de 38 años debido a las inundaciones que dejaron hasta dos metros de agua en las casas y comercios, y ahora enfrenta la tarea de limpiar barro y humedad junto a amigos mientras espera ayuda que nunca llega del gobierno.
El periodista Sergio Cirigliano reporta en vivo cómo 6.000 evacuados regresan por primera vez a hogares destruidos tres días después del temporal que sumó 250 milímetros en dos días, mostrando testimonios como el de Arturo Reyes Brito, quien sacó una cama para secarla, y la propia Natalia, quien cuida a su madre mayor y lamenta la muerte reciente de su padre.
Los vecinos denuncian la falta de obras hidráulicas, con solo tres desagües operativos en lugar de once, cortes tardíos y ausencia policial para prevenir saqueos, lo que obliga a algunos a quedarse custodiando sus propiedades inundadas a pesar del riesgo.
La situación es dramática por el olor a barro y contaminación, y aunque ayer se recorría en lancha con pescadores ayudando desde techos, hoy el agua drenó pero la recuperación parece imposible sin apoyo estatal.