El gobierno nacional desvió 700 mil millones de pesos del impuesto a los combustibles, destinados por ley a obras hídricas contra inundaciones, para priorizar el superávit fiscal, dejando a La Madrid en Tucumán devastada sin protección. Unas 6.000 personas evacuadas duermen en gazebos junto a la ruta 157 sin asistencia estatal, mientras el pueblo se convirtió en un fantasma con animales muertos en las calles y casas inundadas hasta dos metros.
Vecinos como Daniela y María relatan el horror vivido desde el miércoles: el agua volteó heladeras en carnicerías, desarmó lavarropas con barro irrecuperable y destruyó electrodomésticos. Peor que la inundación de 2017, duplicando el nivel del agua, obligó a evacuaciones masivas y pérdida total de bienes.
La gente duerme sobre cartones y plásticos en la ruta con animales, sin haber descansado bien desde hace días. Temen que llueva de nuevo por pronósticos adversos y evitan limpiar para no duplicar esfuerzos, mientras enfrentan agotamiento físico y emocional profundo en sus miradas.
Pensionados con problemas de salud como María, operada de columna, no pueden trabajar y sufren el abandono total. El periodista Sergio, asombrado al recorrer hogares, destaca el dolor colectivo y riesgos de enfermedades por las inundaciones, sin fecha para volver a casa.
El equipo de Sebastián Solís y Sebastián Rodríguez documentó las imágenes desde el martes, mostrando un pueblo paralizado donde miles viven en la ruta a la espera de soluciones inexistentes.