Tucumán quedó bajo agua y los vecinos perdieron todas sus pertenencias, mientras denuncian robos en la noche que los despertaron con tiros.
Alrededor de las 3 de la mañana sonaron entre 5 y 7 tiros, alertando a los damnificados que intentaban robar un negocio abriendo la puerta y en otras casas barreteando ventanas y vidrios.
Gendarmería intervino caminando, pero no halló nada. Todo el contenido de las viviendas está para tirar, sin nada salvable, y las familias arrancan de cero sin ingresos diarios.
Miembros de una casa de veladas evalúan qué se puede recuperar, pero el secado tomará tiempo y representa la economía familiar de muchas.