La tía de Tatiana Pujana, una de las tres personas detenidas por el homicidio de un jubilado degollado en su casa, reclamó el cambio de carátula porque aseguran que los verdaderos asesinos están prófugos y libres. El jubilado fue asesinado aparentemente por robo de 70 mil dólares, y los detenidos solo llegaron después, 12 horas más tarde, alertados por vecinos de que la casa estaba vacía.
Mercedes, la tía de Tatiana, explicó que la madre del presunto asesino era empleada del jubilado y envió a su hijo Sergio a la casa esa mañana, donde él habría cometido el crimen. Luego, Sergio y su pareja Nadia avisaron a Tatiana y sus cómplices Luciano Pérez y otro joven que había cosas para llevarse de la casa desierta, sin saber que el jubilado yacía muerto adentro. Los detuvieron cerca con una mochila y monitores de TV, pero sin huellas en el cuchillo ni en la escena del crimen.
La familia denuncia irregularidades en la investigación: no hubo allanamientos en sus casas, no citaron a la empleada ni a Sergio y Nadia, que huyeron, y el médico forense confirma 12 horas de diferencia en los horarios. Los detenidos declararon nombrando a los verdaderos responsables y un vecino vio a Sergio ensangrentado, pero la Justicia los mantiene imputados por homicidio con penas de hasta 35 años o perpetua.
Tatiana, adicta y madre de un bebé de 11 meses, no tiene antecedentes, al igual que algunos de los otros. Piden que se les imputen solo robo simple, con penas de hasta dos años, ya que no forzaron la casa ni mataron al hombre.