Cinco delincuentes irrumpieron a las 4:30 de la mañana en la casa de un jubilado de 73 años y su hijo discapacitado de 46 en Ciudadela, cerca de General Paz. Forzaron la reja con un críquelo exigiendo dólares.
Ricardo, el padre, fue atado mientras los ladrones atacaron a su hijo Eduardo en el fondo, apuñalándolo y dejándolo desangrándose. Eduardo recibió cinco puntadas y salió de alta, pidiendo ayuda a su padre.
Los vecinos identifican el auto y la banda en robos previos. El hijo salió "vivo de milagro" tras baño de sangre.